En la industria siderúrgica, una importante empresa siderúrgica nacional utilizaba tubos protectores de acero inoxidable para medir la temperatura durante la fundición en el alto horno. Bajo condiciones de operación con acero fundido a más de 1500 °C, estos tubos tenían una vida útil promedio de tan solo 7 a 10 días. Con frecuencia sufrían daños por oxidación y errores excesivos en la medición de la temperatura. Las frecuentes paradas de producción mensuales para el reemplazo de piezas mermaban seriamente la eficiencia de producción continua del alto horno.
Tras la sustitución por tubos protectores de cerámica de alúmina de alta pureza (99,3%), el tiempo de funcionamiento continuo y estable del equipo se ha extendido a más de seis meses. Los datos de medición de temperatura se mantienen precisos y estables durante todo el funcionamiento, sin desviaciones, corrosión ni fisuras. Una sola línea de producción reduce los costes anuales de operación y mantenimiento en más de 30 000 yuanes. Asimismo, se ha mejorado notablemente la continuidad de la producción del alto horno y el índice de calidad de los productos de acero acabados.


