En el sistema de transporte de carbón de una central termoeléctrica de un millón de kilovatios, el equipo estaba originalmente protegido por revestimientos de acero al carbono y recubrimientos convencionales resistentes al desgaste. Sin embargo, las soluciones tradicionales presentan importantes inconvenientes: abrasión rápida, oxidación, descamación del recubrimiento y mantenimiento frecuente.
Esta renovación utiliza placas cuadradas de cerámica de alúmina al 99% para instalar revestimientos resistentes al desgaste en el interior de los equipos, lo que resulta adecuado para proteger las superficies planas y las paredes interiores verticales de diversos tipos de equipos.
Las placas cuadradas de cerámica de alúmina poseen una dureza ultra alta y su resistencia al desgaste es más de 10 veces superior a la del acero al carbono común. Gracias a su estructura densa y compacta, presentan una excelente resistencia al impacto y al agrietamiento.
Tras finalizar la renovación, el equipo funcionó de forma continua y estable durante 24 meses sin ningún problema, como daños en las placas, desprendimiento, desgaste o fallos, y los beneficios de su aplicación integral fueron muy significativos.


